A los gatos les cuesta que les toquen las patas. Con paciencia, sesiones cortas y una lima eléctrica puedes mantener sus uñas cortas en casa, sin pelear con él.
¿Por qué cortarle las uñas a un gato de interior?
Los gatos que no salen no desgastan sus uñas. Cuando crecen demasiado se enganchan en alfombras y sillones, pueden encarnarse en la almohadilla y doler. Mantenerlas cortas cuida a tu gato y también tus muebles.
El error más común: la fuerza
Sujetar al gato a la fuerza solo refuerza el miedo para la próxima vez. La clave es acostumbrarlo de a poco: tócale las patitas a diario, premia, y recién después le muestras la herramienta encendida.
Con gatos, preséntale la lima antes de usarla. Déjala encendida cerca de él unos segundos, sin tocarlo, y prémialo. Repite unos días hasta que la ignore, y solo entonces acércala a la pata.
Por qué una lima eléctrica funciona mejor en gatos
La lima desgasta la punta de a poco, sin apretar la uña ni cortarla de golpe como el cortaúñas. Tú decides cuánto sacar y puedes parar en cualquier momento, así es mucho más fácil no llegar a la vena. Y como las uñas de los gatos suelen ser claras, una lima con luz LED te deja ver la parte rosada para saber hasta dónde limar.

Paso a paso sin estrés
- Elige un momento en que esté relajado (después de comer o dormir).
- Envuélvelo suave en una toalla dejando una sola pata afuera.
- Presiona la almohadilla para exponer la uña y lima solo la punta curva.
- Una o dos uñas por sesión al principio está perfecto. Premia siempre.